Té kukicha, la perla de Japón

En este blog, te contamos todo lo que necesitas saber para conocer el maravilloso té kukicha, y digo maravilloso porque realmente lo es. Es considerado como un tesoro desconocido para muchos. Dentro del mundo del té verde, el té kukicha se caracteriza por compartir todas sus mismas propiedades antioxidantes, pero con la diferencia de que no contiene prácticamente teína. Si quieres saber más, adéntrate a conocerlo todo sobre el té kukicha, una de las bebidas naturales más saludables que existen.

Toda la información que encontraras está avalada por estudios científicos, para aportar a nuestros usuarios información de calidad.

1. ¿Qué es el té kukicha?

El té kukicha es considerado actualmente como la perla de Japón. También es conocido como el té de tres años dado que los tallos y las ramas que se utilizan para su elaboración permanecen en la planta durante 3 años como mínimo. Por ese motivo, esa planta pierde prácticamente casi toda la teína, pero aun así absorbe múltiples minerales que la naturaleza le proporciona.

Siempre había estado considerado como un té para pobres. Era consumido por los campesinos, debido a su bajo coste. Eso es porque en su composición se encuentran principalmente las partes de la planta que comúnmente se desechaban. Era, por tanto, considerado como un subproducto de la producción de otros tés como el Matcha, el Sencha o el Gyokuro.

No obstante, al descubrir las propiedades que este maravilloso té verde ofrece, el maravilloso aroma que desprende y su sabor único, el té kukicha pasó a convertirse en uno de los tés japoneses más reconocidos y saludables. Con este ejemplo vemos como a veces lo sencillo consigue imponerse a lo lujoso.

«Toda la hoja de la planta se convierte en té, sin dejar de lado ninguna de sus partes.”

Budismo Zen japonés

Además, cabe destacar que es muy habitual encontrar presente el té kukicha en una dieta macrobiótica. Para los que no la conozcáis, es una dieta que se basa en que el equilibrio es la clave para un bienestar óptimo. Tomando alimentos totalmente completes y naturales, de granos enteros, frescos, etc. Es por eso que se ha decidido incorporar el té kukicha en este tipo de dietas, complementa muy bien y se adapta a las necesidades de las personas que la siguen.


2. Aroma y sabor del té kukicha

Té kukicha. Color amarillento.
Foto de Egor Lyfar en Unsplash

Para entender su sabor, primero debes saber de qué está compuesto este tipo de té. Principalmente se elabora a partir de los tallos internos de las hojas de té verde japonés. Es por eso que tiene un aspecto amarillento, más que verde. Incluso a veces dorado, depende de lo tostado que esté.

La mayoría de los tés japoneses tienen un aroma herbal y marino. El té kukicha, tiene un aroma único e inconfundible, ligeramente herbal, con algunos toques de nuez. Tiene un sabor sorprendentemente afrutado, y a veces te deja un postgusto mentolado. El resultado, es una sensación refrescante, suave y dulce. No es nada astringente.

Su sabor es dulce. Eso se debe a su alto contenido en L-teanina. Eso junto a la baja teína que contiene, hace que su sabor no sea tan amargo como otros tés.

Dependiendo de la cantidad de sol a la que estuvieron expuestos sus arbustos durante su crecimiento, el té kukicha puede tener un sabor más o menos dulce. Cuanto más sol recibe, más amargo se vuele. En cambio, la sombra es lo que le aporta esa dulzura.

Por todo esto, podemos decir que el té kukicha es una buena opción para aquellos que queréis introduciros en el mundo del té verde

Arbusto té kukicha
Foto de gryffyn m en Unsplash

3. Propiedades del té Kukicha

  • Rico en minerales: debido al largo tiempo que sus ramas permanecen en la planta de origen, estas absorben muchos más minerales que cualquier otro té. Destacamos sobretodo el magnesio, el calcio, el potasio y el flúor. En primer lugar, el magnesio es imprescindible para un buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso, de nuestros músculos, huesos y dientes. Por otro lado, el calcio es importante para prevenir la osteoporosis y conseguir una buena circulación de la sangre. El té kukicha contiene 6 veces más calcio que la leche de vaca tradicional, es por tanto, un gran aliado para aquellas personas que tengan problemas óseos o necesiten sustituir la leche. El potasio contribuye a un saludable funcionamiento del corazón y es un mineral imprescindible para los huesos. Por último, el flúor influye a una buena y correcta salud de nuestros dientes.
  • Neutraliza la acidez: ¿Alguna vez has tenido ardor de estómago? ¿Acidez? ¿Ardor en la garganta? Gracias al té kukicha, conseguirás eliminar todos estos efectos, ya que gracias a su propiedad alcalinizante, elimina por completo la acidez de ciertos alimentos. De ese modo, ayuda a suavizar la digestión, permitiendo además a nuestro cuerpo absorber mejor los nutrientes.
  • Apto para dietas desintoxicantes: es perfecto para aquellas personas que tengan una dieta desintoxicante y depurativa. Eso se debe a su alto nivel de minerales y prolifenoles, los cuales ayudan a aportar vitalidad a nuestro organismo y disminuir el cansancio.
Dieta desintoxicante. Apta para té kukicha.
Foto de Brooke Lark en Unsplash
  • Ayuda a combatir la ansiedad: dado que sus minerales son beneficiosos para el sistema nervioso, ayuda a reducir el estrés en casos de ansiedad y depresión.
  • Diurético: despídete de la retención de líquidos. Gracias al potasio, el té kukicha aumenta la cantidad de orina y consigue que eliminemos las reservas que se acumulan y causan la retención. Es también beneficioso para aquellos que padecen infecciones de vejiga.
  • Disminuye el colesterol y el antienvejecimiento: no sé si has oído hablar alguna vez sobre las catequinas. Este potente antioxidante ayuda a proteger el corazón. A la vez, aporta a nuestro cuerpo un efecto antienvejecimiento y evita que nuestras células se oxiden. Es además un gran amigo para aquellos que sufren de presión alta.
  • Evita las caries: es difícil encontrar una buena composición de flúor en los alimentos. Concretamente el té kukicha y los tés en general, son uno de los alimentos que contienen este mineral. El flúor fortalece los dientes y lucha contra las bacterias, lo que hace que las personas que toman té padezcan menos problemas de caries.
Niño japonés sonriendo. Dientes saludables.
Foto de kazuend en Unsplash
  • Menos estimulante: como comentamos en nuestra entrada “Teína: eso que te activa”, este tipo de té verde es muy bajo en teína, lo que hace disminuir el efecto estimulante del té.  Concretamente, es uno de los tés menos excitantes, conteniendo entre un 0,5 y un 1% de la teína. No obstante, lo bueno es que no debemos preocuparnos por pasarnos de cantidad, ya que podemos tomarlo a cualquier hora del día sin interferir en nuestro descanso.

4. Sus beneficios para la piel

El té kukicha es también conocido por sus grandes aportaciones en nuestra piel. Principalmente, gracias a su concentración en antioxidantes, los cuales luchan contra los “radicales libres”. ¿Qué es esto de los radicales libres? Bien, se trata de moléculas que causan estrés oxidativo en la piel, que a su vez pueden generar su envejecimiento. Los polifenoles o catequinas presentes en el té kukicha ayudan a neutralizar los radicales libres y mantener la piel sana. Además, la protegen del envejecimiento prematuro y retrasan los signos de envejecimiento de la misma.

Piel hidratada y sana.
Foto de Autumn Goodman en Unsplash

Los antioxidantes mantienen nuestro organismo saludable y proporcionan a nuestra piel un aspecto más joven. Si tienes alguna herida, ayudará a cicatrizarla. Y si padeces problemas de acné, psoriasis o erupciones, es también un gran aliado.


5. Cómo preparar la infusión

EL proceso de preparación del té kukicha es muy parecido al té Sencha. Os vamos a mostrar dos métodos: el japonés y el occidental.

  • Método japonés:
  1. Aplica 2 cucharaditas de Kukicha (4 gr) por taza (60 ml)
  2. Agrega el Kukicha en tu kyusu (tetera japonesa).
  3. Hierve el agua y viértela primero en las tazas para calentarlas y al mismo tiempo disminuir la temperatura del agua.
  4. Inmediatamente vierte el agua de las tazas en tu kyusu. La temperatura del agua ahora debería ser de aproximadamente 80°.
  5. Deja reposar durante 1 minuto, y sírvelo poco a poco, alternando de una taza a otra. No debes verter todo el té en una taza de golpe y luego en la otra, ya que en ese caso la segunda taza estará más concentrada que la primera.
  • Método occidental:
  1. Aplica 1 cucharaditas de Kukicha (2,5 gr.) por taza (200 ml.).
  2. Agrega el Kukicha en tu tetera.
  3. Hierve el agua a 80º y viértela en la taza.
  4. Deja reposar durante 2 min y sirve la infusión en las tazas alternativamente como en el método japonés.
Infusión té kukicha
Foto de Debby Hudson en Unsplash

Recuerda que este tipo de té se sirve sin leche. Esa decisión no es por gusto, sino que se debe a que la proteína de la leche contrarresta el efecto antioxidante del té. Y tal como hemos comentado, esas propiedades son muy importantes para la protección de nuestra piel y el antienvejecimiento de nuestro organismo.

Infusión té kukicha. Limón y jengibre.
Foto de Sarah Gualtieri en Unsplash

Además, puedes añadirle un toque de limón, pimienta negra, cardamomo, canela o jengibre para acabar de rematar tu infusión.

Cuando lo agregues a la infusión, no olvides hacerlo cuando ésta todavía esté caliente, justo en el momento en el que viertas el agua en la taza. De ese modo la bebida absorberá todo el sabor de ese ingrediente.

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